fbpx

El papel de la fisioterapia en el embarazo: Tratamientos y Beneficios

El embarazo es una etapa preciosa para cualquier mujer. Pero suceden muchos cambios tanto emocionales como físicos. A raíz de ello, surgen una gran cantidad de preguntas que necesitan respuesta: si estoy embarazada, ¿puedo ir al fisio? ¿Hay contraindicaciones? ¿Qué tratamientos llevaremos a cabo? Pues bien, en este artículo te vamos a contar la importancia de la fisioterapia en el embarazo, los falsos mitos que existen, todos los beneficios y el ejercicio físico que podemos realizar durante los 3 trimestres.

¿Cuál es el papel de un fisioterapeuta en el embarazo?

La principal función de cualquier fisioterapeuta obstétrico es evitar las posibles consecuencias derivadas del embarazo, como puede ser el dolor lumbar o las alteraciones posturales. Además, también prepara el cuerpo de la gestante para que llegue al momento del parto en las mejores condiciones posibles, reduciendo así las probabilidades de una cesárea o de un desgarro (aunque no al 100%, pues hay más factores que influyen sobre los que no tenemos control).

Además de hacer que la futura mamá se encuentre en las mejores condiciones posibles durante todo el desarrollo del embarazo, los fisioterapeutas también ayudamos a quitar tensiones en la zona de la barriga, ayudando así a que el bebé esté más cómodo. Todo ello a través de diferentes técnicas y la práctica de ejercicio.

Ejercicio de fisioterapia en el embarazo con una paciente

Fisioterapia según el trimestre

¿Ya tienes claro por qué el/la fisioterapeuta es una figura muy importante que te va a acompañar durante el periodo de gestación? ¡Seguro que sí! Por eso, ahora vamos a centrarnos en cada etapa del embarazo, resaltando lo que podemos hacer en cada una de ellas. Al mismo tiempo, aclararemos dudas comunes y mitos que existen hoy en día.

Primer trimestre de embarazo (0-12 semanas)

Nos encontramos al principio de todo, cuando el embrión se implanta. Es un periodo muy delicado, ya que podría producirse un aborto espontáneo. Pero… ¿por esta razón no puedo hacer ejercicio? La respuesta es:  ¡SÍ PUEDES HACER EJERCICIO! Si eres una mujer que hacía deporte antes del embarazo, sigue con él. Evidentemente, a medida que vaya avanzando el embarazo, tendrás que ir introduciendo muchas modificaciones.

Y si eres una mujer que no ha hecho deporte nunca… ¡ES EL MOMENTO DE EMPEZAR! No irás a correr, no levantarás pesas, pero hay mil y unas formas de hacer ejercicio y que el cuerpo esté sano. Eso sí, siempre asesorada por el/la profesional que te lleve el tratamiento. Es decir, el fisio debe ser el encargado de adaptar los ejercicios según tu estado.

¿Por qué es bueno hacer deporte en esta etapa?
Siguiendo sus indicaciones, en esta etapa te puede ayudar a mejorar la oxigenación. Algo MUY IMPORTANTE, ya que a medida que avanza el embarazo, los pulmones tienen menos capacidad, por lo que la oxigenación disminuye. Te va a ayudar a reducir el estrés y la percepción del dolor.

Y no solo eso. Estudios recientes demuestran que hay una reducción en el número cesáreas, y también se está viendo que la actividad física diaria no aumenta el riesgo de tener un parto prematuro. Por ello, es necesario responder a la pregunta: ¿no puedo comenzar a tratarme tan pronto, por el riesgo de aborto?

La respuesta es sí, sí que puedes tratarte. Es más, es lo aconsejable. Es un trimestre en el que el tratamiento es a nivel global y con más ejercicios que técnicas específicas para la zona pélvica. Aquí es donde hacemos un estudio a nivel de la postura y de las diferentes tensiones que puedan desencadenar alguna consecuencia durante el embarazo y el parto.

En este momento, es cuando resulta necesario hacer un plan de tratamiento a lo largo de las 40 semanas. Eso sí, un tratamiento totalmente personalizado y adaptado a las necesidades de cada mujer, siendo además un punto de apoyo para cualquier futura mamá .

En nuestra clínica, nos gusta sentirnos parte de ese vínculo mágico entre la mami y el futuro bebé. Por ello, también nos encanta ayudar a perder el miedo al dolor para cuando llegue el esperado momento, enseñando a reconocer el canal del parto, pelvis y feto.

¿Qué sucede en el primer trimestre? A nivel del bebé, desde el momento de la concepción, viaja por las trompas hasta implantarse en el útero, donde ya empieza a recibir la nutrición a través de la madre por el torrente sanguíneo. Desde ese momento pasa a llamarse embrión. Además, es el momento de la organogénesis: la etapa de la formación de los órganos. A partir de la semana 8 ya comienza con movimientos frecuentes, de la semana 11 a la 12 pasa a llamarse feto, y ya comienza con movimientos independientes de las extremidades.

A nivel de la mamá, es una etapa en la cual sueles notar mucho sueño, mareos, náuseas, las mamas comienzan a crecer y suelen estar más sensibles.

Fisioterapia con una paciente embarazada, preparándola en el preparto

Segundo trimestre de embarazo (13-28 semanas)

Es la etapa en la que tienes más energía y cuando más guapa te vas a sentir. El feto sigue creciendo, y los sistemas circulatorio y respiratorio maduran. El desarrollo fetal consume la mayoría de calcio y proteína que consume la madre. La piel que era casi translúcida comienza a perder esa transparencia por el depósito de grasa. Aparecen las cejas, las pestañas y las uñas.

En esta etapa, sus movimientos aumentan y comienza usualmente a dar patadas.

En la madre aparece un pico de relaxina en la semana 14, para que los ligamentos estén más laxos y permitir que la pelvis pueda adaptarse a los cambios que se producen. Normalmente desaparecen las náuseas. En la semana 24 vuelve a haber un pico de relaxina y el útero llega a la altura del ombligo. En este trimestre los intestinos los desplaza hacia atrás y hacia los lados, mientras que el estómago sube, lo que puede provocar sintomatología cómo ardor y estreñimiento. Además, puede haber hiperpigmentación (manchas en la piel, como, por ejemplo, marcarse la línea alba) y también aparecen las estrías.

De la semana 25 a la 28 se produce el desarrollo rápido del cerebro. Además de comenzar a controlar algunas funciones, como abrir y cerrar los ojos, el sistema respiratorio, aunque no está maduro todavía, permite el intercambio de gases.

¿Cuál es el papel del fisioterapeuta en esta etapa?
Es el momento de combinar técnicas manuales con ejercicios. Hay que mejorar el tono del suelo pélvico, para que llegue fuerte y flexible al momento del parto. El fisio te va a ayudar a quitar todos los bloqueos articulares, principalmente de la pelvis, para que puedas moverte con libertad adaptándose al crecimiento del útero y mejorando los movimientos del sacro y los ilíacos en el momento del parto.

Pero hay más. Es hora de trabajar las tensiones del abdomen, mejorando la tensegridad del cuerpo, y no solo del cuerpo, sino también del útero, dejando así los tejidos más flexibles y móviles para que el bebé pueda colocarse de la mejor forma posible. Hay un desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo, disminuyendo de esta forma el riesgo de sufrir lumbalgia y/o ciática.

En nuestra clínica situada en Valencia combinamos la terapia con ejercicios, para trabajar todos aquellos músculos que puedan verse debilitados y que no haya un desequilibrio de tensiones, a través de diferentes métodos y técnicas. En este momento, nos gusta que en algunas ocasiones venga el papá para poder realizar ejercicios o poder explicarle algún tratamiento para realizar en casa y, de esta forma, hacerle también partícipe en este proceso. 😍Son mágicos esos momentos bebé-madre-padre 😍.

Por último, si el bebé se presenta de nalgas, estas son las semanas (hasta la 30 aproximadamente) en las que hay que hacer un trabajo más profundo de las tensiones y de la movilidad del útero para darle espacio al bebé y que pueda darse la vuelta. Hay varios motivos por los que un bebé se presenta de nalgas: por un lado, un cordón umbilical corto o que tenga vuelta de cordón en alguna parte del cuerpo y, por otro, que la pelvis de la madre no tenga la movilidad necesaria o que la musculatura que interviene en la pelvis esté desequilibrada. En este segundo caso es donde entramos los fisioterapeutas para conseguir resultados maravillosos.

Tercer trimestre de embarazo (29-40 semanas)

El feto sigue creciendo, el sistema nervioso central va tomando control sobre más funciones corporales. Comienza a practicar la respiración, a pesar de que todavía los pulmones no están maduros. Ya están todos los huesos formados, aunque todavía son blandos y flexibles. En la semana 36 vuelve a haber otro pico de relaxina y el útero llega a la altura de la parrilla costal. En la semana 38 ya ha alcanzado su desarrollo completo, y ocupa ya todo el útero.

¿Por qué es clave la fisioterapia en la recta final?
Porque empiezas a tener dificultad respiratoria, ya que los pulmones no pueden expandirse del todo. Pueden aparecer hemorroides, varices en piernas y vulva, puesto que el retorno venoso se ve un poco comprometido. También surgen los miedos al parto y sobre la salud del bebé, algo que habrás trabajado con el fisioterapeuta durante todas las semanas.

Además, el cuerpo se va preparando para el momento en el que el bebé esté ya a nuestro lado, y la madre comienza a despertarse por las noches.

Basándonos en nuestra experiencia y forma de trabajar, nos gusta que en esta etapa los padres acudan a la clínica para poder enseñarles el masaje perineal (ya no solo para que participen, sino también por la mamá, con la barriga se dificulta el poder hacerse a sí misma el masaje). Y también para enseñarles diferentes opciones para que el papá ayude a disminuir el dolor en las fases de dilatación.

¿Cómo te ayudará en el momento del parto?

Hemos visto cómo vas a sentir una mejoría increíble a lo largo de los 3 trimestres, pero llega el momento más importante. Para el que te has estado preparando tanto tiempo. Y es hora de que demuestres esa preparación.

Se acerca la etapa preparto. Con el paso de las semanas, habrás dejado de hacer ejercicios de fortalecimiento para dar flexibilidad al suelo pélvico, y habrás trabajado la respiración y los movimientos de pelvis o posturas que favorecerán la dilatación en el momento del parto.

También habrás practicado el momento del expulsivo, por si la epidural hace que la mamá pierda la sensibilidad y no sienta la musculatura. De esta forma, ya tienes integrado en el esquema corporal la pelvis y la musculatura que necesitarás trabajar en ese momento y el movimiento que deberás hacer.

Fisioterapeuta con mujer embarazada

Los beneficios

Queda demostrado que los beneficios a nivel de ejercicio y tratamiento de fisioterapia son muchísimos. Pero, para que lo veas más claramente, te los mostramos de forma detallada. Distinguiendo entre beneficios para la mamá y para el correcto desarrollo del feto.

Beneficios para la embarazada

  • Sentirás mucho menos el característico y molesto dolor lumbar
  • Mejorarás a nivel metabólico y cardiopulmonar
  • Estarás menos expuesta a padecer diabetes gestacional
  • Prepararás con el especialista todos los procesos del parto
  • Sentirás menos fatiga en las acciones del día a día
  • Controlarás el aumento de peso
  • Evitarás la diástasis (o la reducirás)
  • También reducirás la posibilidad de que el parto sea mediante cesárea
  • ¡Y tendrás una recuperación después del parto mucho mejor!

 

Beneficios para el feto

  • El desarrollo psicomotor del feto será superior
  • La frecuencia cardíaca fetal en reposo se verá reducida
  • El líquido amniótico que rodea al feto será mayor

 

¿Te ha gustado este post? ¡Compártelo en tus redes sociales! 

¡Y si tienes cualquier duda o te ha gustado muchísimo…  también nos puedes dejar un comentario aquí abajo! 😍

No Comments

Post A Comment